Había pensado escribir en esta entrada sobre el nuevo disco de Slipknot (que ya tiene fecha) y, en concreto, del nuevo single (All hope is gone). Pero al colgar la canción en el lateral del blog, de donde se puede descargar con un simple clik en la flechita de la esquina superior derecha, me acordé de que llevaba un tiempo queriendo hablar sobre mi apoyo hacia la descarga de música de internet, lo que se llama equivocadamente “piratería”. Ya en otra entrada que, misteriosamente, voló de mi blog, hablé sobre mi disgusto con los medios de comunicación y su manera de maquillar la realidad. Creo que ellos son los culpables, en parte, de todo este asunto.
Una cosa que no entiendo es por qué en esta sociedad se entiende que porque alguien se dedique al arte, tiene que ser rico. Supuestamente un artista le gusta lo que hace y trabaja para desarrollar su talento, que los demás disfrutemos de ello y le admiremos no significa que tenga que estar podridamente rico. Por ello me parece muy buena la postura de artistas como Violadores del Verso o Tote King, totalmente a favor de las descargas de su música de internet y que si, vale, tienen más dinero que tú y que yo, pero ni de coña están tan forrados como el Bisbal & friends.
Deberíamos empezar a inculcar esta idea en las cabezas de la gente, que un artista trabaje dando conciertos si quiere ganarse el pan, pero que no nos impida la difusión de archivos por internet, porque él supuestamente quiere que se escuche su arte. Es curioso que cuando vemos artistas de renombre condenando la “piratería”, te dicen que es muy mala y que perjudica mucho, pero no te dicen que gracias a ella hacen sus buenas giras por Sudamérica y otros lugares donde la principal vía de difusión de la música es internet.
El siguiente texto es un track del disco Un tipo cualquiera de Tote King, llamado interludio. La visión que da de todo este asunto es algo como lo que yo quiero decir.
“ La primera de estas mentiras es el propio nombre: piratería. Es algo habitual en los medios de comunicación jugar con el lenguaje. Ustedes lo habrán visto, utilizan eufemismos para suavizar ciertos problemas graves, y utilizan también exageraciones para convertir en problemas graves lo que son realidades para nosotros inofensivas.
Por ejemplo, en cuanto a los eufemismos, es habitual que ya no existan las guerras
sino las intervenciones militares, donde hay efectos colaterales, que son esos que saltan por los aires sin saber de qué va la cosa cada vez que hay una incursión aérea. ¿Es casi poético eh? Una incursión aérea.
Ya no hay paro en el paradisíaco mundo del eufemismo, sino que hay tasa natural de desempleo. Ya no hay pobres, sino carentes, ya no hay ricos, sino que los hay pudientes.
Políticamente correcto es como se llama al lenguaje que utilizan en los medios de comunicación, es como se llama en realidad al disfraz que usan las palabras para salir en televisión.
En cuanto a esto de los eufemismos, es curioso porque cada vez que leo los periódicos
me siento mucho menos preocupado por mis problemas, porque ahora sé que mi economía no se va al garete como pensaba, sino que simplemente está experimentando un crecimiento negativo, es decir que crece, pero que crece para abajo, crece en la dirección incorrecta.
Y los ricos que me roban por el camino para que eso sea así, no son ladrones sino que son cleptómanos, que se enriquecieron por un golpe de suerte, que es como decir que se enriquecieron como por arte de magia.
En cuanto a las exageraciones ocurre igual y tiene el mismo objeto, que es cambiar la percepción que tenemos de la realidad, y es ahí donde aparece en escena la palabra piratería.
El hecho de que se establezca una equivalencia moral entre las personas que se descargan discos de música en internet y las personas que asaltaban los barcos, mataban a la tripulación, la asesinaban, la saqueaban, la violaban (algunos, los más viciosos), eso obviamente no es una casualidad sino que lo que se pretende es que una palabra así, piratería, con tantas connotaciones negativas, ya te esté dando una pista de lo que debes pensar. Porque es complicado enunciar una frase como “yo estoy a favor de la piratería” sin que suene a demencia senil…”